Salesianos Cooperadores ::

Don Bosco fundó la Asociación de Salesianos Cooperadores en 1.876, consciente de la necesidad de los seglares para su misión, y reconociéndoles el carácter de verdaderos salesianos en medio del mundo.

En Alcoy tuvieron carácter de verdaderos cooperadores salesianos, aquellos de quienes partió la iniciativa de que la Congregación Salesiana se asentara en la localidad: D. Vicente Gisbert Juliá, el sacerdote D. José Jordá Cantó, “Mossén Josep del Patronat” y el Consejo Directivo de dicha entidad, así como los familiares más directos de las abundantes vocaciones salesianas.

A tenor de la evolución de la Iglesia y la Sociedad en general, la figura del cooperador salesiano, después del Concilio Vaticano II, ha ido dotándose de una mayor entidad, pasando de ser considerado erróneamente a veces como mero “colaborador ó bienhechor” a descubrir el carisma de su vocación laical para la Iglesia y la Sociedad.

Con esta nueva visión, en Alcoy S. Vicente Ferrer se constituyen los Grupos de Cooperadores en noviembre de 1.981, año centenarios de los salesianos en España, integrándose con el tiempo en los mismos, algunos antiguos alumnos, matrimonios que habían participado en Hogares Don Bosco, señoras de ADMA, y jóvenes que desde el centro juvenil de la época habían pasado a colaborar en la catequesis de comunión. Anima la creación de los Grupos de Cooperadores el director de la época D. Jesús Olmos y los coordina el salesiano Vicent Jordi, encargado de acompañar los tres grupos surgidos A, B y C.

Los salesianos cooperadores, a diferencia de los religiosos, no tienen votos, haciendo públicamente una promesa aceptando vivir de acuerdo con el carisma e ideales salesianos después de un tiempo de formación. Su ideal de vida diaria viene recogido en el Reglamento de Vida Apostólica.

En Alcoy las primeras promesas de cooperadores salesianos tuvieron lugar el 29 de mayo de 1.983.

Los cooperadores salesianos han ido desplegando su celo apostólico colaborando en las catequesis de comunión y confirmación, en el servicio de lectorado en las distintas celebraciones religiosas, en asociaciones religiosas de la Iglesia local ó en el economato de Cáritas de Alcoy. Destaca especialmente la organización anual del campamento benéfico para chicos de familias sin recursos.

 

Julio Martínez Carbonell